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¿Es propaganda nazi?: Polémica por un anuncio de Sydney Sweeney

today1 de agosto de 2025

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Una nueva campaña publicitaria protagonizada por Sydney Sweeney, estrella de ‘Euphoria’ y ‘White Lotus’, ha provocado fuertes reacciones por sus connotaciones racistas, que han llevado a algunos a calificarla de «insensible» y hasta de «nazi».

¿Es otro caso de la ley de Godwin, que establece que cualquier debate en línea que se prolongue lo suficiente aumentará la probabilidad de que se haga una comparación con los nazis? ¿O es que este anuncio está tan mal planteado que los críticos tienen razón?

Empecemos por el principio: la popular actriz estadounidense aparece en una campaña para la marca de vaqueros American Eagle, diseñada para celebrar el estilo americano. En ella, la joven de 27 años luce unos vaqueros, hace alarde de sus curvas y dice a los espectadores: «No estoy aquí para decirles que compren vaqueros American Eagle».

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«Y desde luego no voy a decir que son los vaqueros más cómodos que he llevado nunca, ni que te hacen un culo increíble», afirma. A continuación, aparece en pantalla el eslogan ‘Sydney Sweeney tiene unos vaqueros geniales’. Es justo, porque parecen cómodos. Sin embargo, la actriz dice a continuación: «¿Ves lo que he hecho ahí, verdad?», resaltando el doble sentido de «vaqueros» y «genes», por la pronunciación similar de ‘jeans’ y ‘genes’ en inglés.

La polémica por los «buenos genes»

Esto se llevó un paso más allá en un vídeo de seguimiento publicado en la cuenta de Instagram de American Eagle, que muestra a Sweeney acercándose a una valla publicitaria con la frase «buenos genes» y tachando la palabra «genes» y sustituyéndola por «vaqueros».

En otro momento, Sweeney dice: «Los genes se transmiten de padres a hijos y a menudo determinan rasgos como el color del pelo, la personalidad e incluso el color de los ojos… Mis vaqueros son azules». Le sigue una voz en off que dice: «Sydney Sweeney tiene unos vaqueros geniales». Un ingenioso juego de palabras para algunos, pero mucho más problemático para otros.

De hecho, los críticos han acusado al anuncio de hacer propaganda «nazi», señalando que el juego de palabras con «buenos genes» tiene connotaciones racistas y se acerca a los ideales de la supremacía blanca. Muchos también han destacado que, teniendo en cuenta que Sweeney es rubia y de ojos azules, se hace eco de mensajes eugenésicos.

Se ha desatado un acalorado debate cultural entre los que creen que la polémica es exagerada y los que creen que no es sólo un recordatorio de la larga historia del mundo de la moda de celebrar el privilegio blanco, sino un reflejo involuntario de ideas fascistas. También están los que están convencidos de que la redacción del anuncio fue un diseño, y que American Eagle estaba buscando patear el avispero cuando se trata de cuestiones de raza y nacionalismo.

Para complicar aún más las cosas, la campaña también pretende concienciar sobre la violencia doméstica con una línea diseñada por Sweeney llamada The Sydney Jean, cuyo precio de compra se destina íntegramente a la Crisis Text Line, que ofrece ayuda para la salud mental. Muchos en internet han tachado esto de «completamente insensato».

Una campaña provocadora de publicidad

¿Un error inocente? ¿Una campaña fascista? ¿O un intento desvergonzado de irritar a la gente para dar publicidad a la marca? Si es lo último, los anuncios virales funcionaron. Según los informes, hicieron subir las acciones de la empresa un 15%, lo que representa un aumento estimado de 310 millones de dólares (268 millones de euros) en su valoración de mercado desde su lanzamiento.

Parece que cortejar la controversia, por burda que sea, hace maravillas por sus acciones, desde el punto de vista financiero. Sin embargo, cuando se trata del tribunal de la opinión pública y los riesgos para la reputación, es una apuesta más peligrosa.

 

Escrito por Daniela Conde Coronel